Disautonomia Sistema Nervioso

Disautonomia un término médico que se utiliza para designar un conjunto complejo de síntomas que se producen cuando el sistema nervioso autónomo (SNA) falla.

Disautonomia

¿Qué es?

Disautonomía es un término médico que normalmente se utiliza para designar un conjunto complejo de síntomas que se producen cuando el sistema nervioso autónomo (SNA) falla.

El SNA regula las funciones inconscientes de nuestro cuerpo, incluyendo las funciones de los sistemas cardiovasculares, gástrico, metabólico y endocrino. Un mal funcionamiento del SNA puede provocar síntomas debilitadores, pudiendo constituir un reto para conseguir un tratamiento médico efectivo.

Entendiendo La Disautonomia

Disautonomía es una palabra bastante grande: lo que quiere decir es que las cosas que tu cuerpo hace de forma automática a veces no van del todo bien.

Disautonomía se refiere al mal funcionamiento de tu sistema nervioso autónomo. Obviamente, el sistema nervioso autónomo es muy importante para el funcionamiento de nuestro cuerpo, pues controla su interior.

El sistema nervioso autónomo (SNA) controla cosas como el corazón, el estómago, los intestinos, la presión sanguínea, la regulación de nuestra temperatura corporal, el sistema endocrino (las glándulas), la dilatación de las pupilas y los músculos (en la piel, alrededor de vasos sanguíneos, en el ojo, el estómago o en el corazón).

Un Computador Configurado

El mal funcionamiento del sistema nervioso autónomo puede afectar a cualquier órgano de nuestro cuerpo. Cuando el sistema autónomo está funcionando normalmente, o sea de forma “involuntaria”, ni nos damos cuenta del trabajo que está realizando. Controla nuestro sistema “automáticamente” y damos por hecho que seguirá trabajando correctamente. Nuestro sistema nervioso autónomo está siempre trabajando para mantener nuestros órganos internos funcionando.

Disautonomía: Un Computador Desconfigurado

El cerebro de algunas personas con disautonomía no recibe esos mensajes correctamente y su sangre permanece en la parte inferior de su cuerpo, su presión sanguínea baja y su latido aumenta. Esto puede hacer que dichas personas se mareen, se desmayen o que tengan algún otro síntoma. Es algo así como tener una conmoción. Como el cerebro de estas personas no siempre recibe una cantidad suficiente de sangre puede ocurrir que no piensen con claridad o que no recuerden alguna cosa.

Personas muy inteligentes pueden olvidar momentáneamente cosas tales como el nombre de su mejor amigo o la palabra que estaban intentando decir.

Una presión sanguínea baja no afecta a su inteligencia sino que afecta a su habilidad para pensar con claridad y concentrarse. Este efecto suele ser breve y viene y se va dependiendo de la cantidad de sangre que llegue al cerebro.

Síntomas

El síntoma más frecuente es la fatiga. Al permanecer de pie por un tiempo prolongado se producen otras molestias. El individuo se siente desfallecer, se pone pálido (“gris”), sudoroso, semejando una reacción hipoglicémica. En caso de no sentarse o dejarse caer al suelo, puede presentar un desmayo o un síncope.

Pueden incluir: taquicardia (latido extremadamente rápido), bradicardia (latido lento), palpitaciones, dolor en el pecho, presión sanguínea peligrosamente baja, cambios amplios y/o bruscos en la presión sanguínea, mareos, desmayos o estados pre-síncope, problemas gastrointestinales, nauseas, insomnio, falta de aliento, ansiedad, temblores, micciones frecuentes, convulsiones, empobrecimiento cognitivo, visión borrosa o en túnel, y migrañas.

Los enfermos con Disautonomia al sufrir una emoción fuerte, o al estar en lugares cerrados, como iglesias o en sitios calurosos, o durante un embarazo o en presencia de deshidratación, comienzan a sentirse mal, con sensación de debilidad, diaforesis, visón borrosa y si no se recuestan pueden perder el conocimiento. Los dolores de cabeza son intensos.